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Técnica Fotográfica I: Conceptos generales Por Iván Torres (Sonhan)
Cuando tenemos por primera vez una cámara medianamente decente en nuestras manos, nos llama la atención la cantidad de parámetros que tenemos a nuestra disposición para configurar…me estoy refiriendo, por supuesto, al modo de funcionamiento manual. El modo automático esta bien para tomar alguna foto rápida en la que no tenemos tiempo de “preparar la toma”, una fiesta familiar, un recuerdo…pero si queremos empezar a exprimir nuestra máquina, y queremos hacer fotografías con una mínima intencionalidad artística, tenemos que acostumbrarnos a usarla en modo manual. Antes de nada, voy a explicar brevemente cuales son los parámetros que tendremos a nuestra disposición para “jugar”:
1.velocidad de obturación y abertura de diafragma:
Con estos parámetros podemos regular la cantidad de luz que llega a la película o CCD. Con la combinación de ambos, obtenemos el denominado valor de exposición, expresado como la relación existente entre la velocidad de obturación y la abertura de diafragma. La velocidad de obturación nos determinará el tiempo que el CCD (o película) esta expuesto a la luz, y la abertura controlará la cantidad de luz que entra durante ese tiempo. Como veis, ambos parámetros están íntimamente relacionados, y de una buena elección de los mismos dependerá que la fotografía que toméis tenga o no una exposición correcta. Pero además de estos dos parámetros, para garantizar una exposición idónea, tendremos que tocar otro parámetro mas: - El ISO, que explicaré mas adelante.
Las velocidades de obturación van, desde las mas rápidas (1/4000 sg), hasta las mas lentas, ¡de incluso minutos y horas ¡. Algunas cámaras tienen el denominado modo de funcionamiento B(Bulb), de forma que te permiten disparar con un tiempo de exposición infinito…hasta que el usuario quiera detener la captura ;-) .
La abertura de diafragma se mide con los denominados números F, de forma que las aberturas mas pequeñas (reducimos la cantidad de luz que entra en el diafragma) se corresponde con los F mas grandes, y viceversa. Ejemplos de aberturas grandes son: f2.0, f2.8, y de aberturas pequeñas f16, f14 etc.
Como comenté antes, el uso adecuado de estos dos parámetros determinará que la exposición sea o no sea correcta en la foto. Si no los combinamos bien, podemos obtener varios problemas:
- fotos subexpuestas: Cuando al CCD no le llega suficiente luz, saliendo algunas zonas muy oscuras
- fotos sobreexpuestas: Cuando al CCD le llega un exceso de luz, quemándose algunas zonas
- fotos movidas, trepidadas, desenfocadas etc: Cuando la combinación de ambos parámetros no es la adecuada a las necesidades de velocidad y luz de la escena, o la velocidad de obturación es muy lenta y no tenemos la cámara fija (no llevamos trípode y la cámara no esta apoyada)
La experiencia, y el método de prueba y error, nos ayudarán a determinar la combinación idónea de estos dos parámetros para cada situación. Por ejemplo, si queremos capturar un ave que se mueva muy rápido (un colibrí), de forma que quede “congelado”, necesitaremos usar una velocidad de obturación muy rápida. Por tanto, tendremos que tener en cuenta, que se va a precisar de mucha luz durante el corto tiempo de exposición para que la foto no salga subexpuesta (tendremos que abrir el diafragma todo lo que podemos, seleccionando un F pequeño). Incluso, podríamos necesitar la ayuda extra de flashes para iluminar la escena.
Otro ejemplo, pero en el sentido contrario, es la fotografía con efecto de “agua de seda”. Para conseguir este efecto necesitamos prolongar el tiempo de exposición. El problema, es que al tener que utilizar mas tiempo del necesario para fotografiar la escena de forma “normal”, es muy fácil que se nos queme (sobreexponga) parte de ella o toda ella. Para evitarlo, tendremos que cerrar el diafragma, seleccionando F’s grandes. Incluso, podría ser necesario la utilización adicional de algún filtro que nos reduzca la luz que entra en el diafragma (filtro de densidad neutra). Resumiendo mediante otro ejemplo, si partimos de una escena, cuyos parámetros de exposición correctos son 1/180 y F4 (por decir algunos), parece lógico pensar que si aumentamos la velocidad de obturación, y con ello reducimos el tiempo de exposición, por ejemplo, en un paso (1/250), será necesario aumentar la abertura en otro paso (a F3.6) para mantener la relación anterior entre velocidad y abertura …..¿Parece lógico verdad? Pues no es cierto completamente….Imaginad que estáis fotografiando a una persona en movimiento, en este caso, es fácil pensar que no es lo mismo tirar la foto con una velocidad rápida que con una lenta, aunque ajustemos la abertura para que la exposición sea correcta. La foto será muy distinta en los dos casos, obteniendo por un lado una foto en la que se muestra el corredor en movimiento (velocidad lenta de obturación), y en la otro obtendremos al corredor congelado (con velocidad rápida de obturación)…aun siendo la exposición correcta en ambos casos.
Ligado a la abertura de diafragma, se encuentra el concepto de profundidad de campo, de forma que este varia de forma inversa a como lo hace la abertura del diafragma: - Cuanto mayor sea la abertura (para F`s pequeños), menor será la profundidad de campo, y para menor abertura (F’s grandes), mayor será la profundidad de campo. La profundidad de campo es el rango de distancia en el cual los objetos se ven nítidos en la fotografía, por lo tanto, todos los objetos que se encuentren por delante o por detrás del punto de enfoque, no estarán igual de nítidos que el punto anterior. Además de la abertura, la profundidad de campo también depende la distancia al punto enfocado y de la distancia focal del objetivo. Es conveniente memorizar la forma en la que esta aumenta o disminuye. Una regla fácil de recordar para ello es la imagen siguiente:
Es muy importante utilizar la profundidad de campo a nuestra conveniencia, para destacar aspectos de las fotos. Por ejemplo, si estamos haciendo un retrato, nos interesará usar una profundidad de campo pequeña, con la finalidad de obtener una imagen nítida del protagonista fotografiado por un lado, y por otro lado un fondo borroso, de forma que este no distraiga nuestra atención del protagonista. Por otra parte, si estamos fotografiando un paisaje, tendremos que usar la mayor profundidad de campo posible con el objeto de obtener de forma nítida tanto las zonas mas cercanas como las mas lejanas
Podemos ver, que las cámaras tienen unos modos de funcionamiento que justamente nos permiten modificar estos parámetros de distintas formas:
- Modo prioridad a abertura de diafragma: Si trabajamos en este modo, podremos abrir o cerrar la abertura del diafragma a nuestro antojo, siendo la camara por medio de la medida del fotómetro quien seleccione la velocidad de obturación correcta.
- Modo prioridad de velocidad de obturación: Igual que el caso anterior, pero seleccionando la velocidad, encargándose la camara de seleccionar la abertura.
- Modo manual: Controlamos manualmente ambos parámetros.
2. ISO:
Podemos definir ISO como la sensibilidad de la película o CCD a la luz. Estas distintas “sensibilidades”, están medidas y estandarizadas para unas condiciones concretas (de presión y temperatura) por un organismo, el “International Standardization Organization” (de ahí las siglas de ISO), resultando en unos factores teóricos concretos, que son los que cada fabricante utiliza como referencia, con una mayor o menor precisión. El resultado es una numeración, según la cual podremos saber el comportamiento y sensibilidad de nuestra película o CCD a la luz.
Vamos a lo práctico:
- Los valores ISO pequeños son los que menos sensibilidad muestran a la luz (valores de 50, 60, 80, 100 etc)
- Los valores ISO grandes, son los mas fotosensibles (800, 1600 etc)
¿Cuándo utilizar valores altos o bajos de ISO? Antes de responder a la pregunta, es importante que precisemos, que la utilización de ISOS altos tiene un problema asociado: - La aparición de grano o ruido.
Efectivamente, a mayor ISO, mas grano en las fotografías (analógicos) y más ruido (digitales)…por tanto su uso siempre debe ponderarse y ver cuando estamos obligados a “tirar” de ISO aunque ganemos ruido con ello. Un ejemplo:
- Si estamos en un teatro, con malas condiciones de luz, y no podemos utilizar flash, ya sea por no molestar o porque no es lo suficientemente potente, no nos va a valer con aumentar el tiempo de exposición y/o abrir el diafragma, ya que obtendremos imágenes en movimiento, y seguramente no sea lo que busquemos. En este caso hay que usar una velocidad de obturación medianamente rápida, por lo que por mucho que abramos el diafragma, si tiramos a ISO100 vamos a obtener una foto subexpuesta. La solución pasa por aumentar el ISO, utilizar un valor de 800 o 1600 nos supone menor tiempo de exposición para captar la luz de la escena, con lo que podremos utilizar una velocidad que “congele” el espectáculo. El aspecto negativo, por supuesto, será una ganancia en ruido bastante considerable….pero siempre será mejor esto que obtener fotos oscuras. Posteriormente, podremos tratar la fotografía con algún programa de eliminación de ruido, para intentar paliar sus efectos.
Actualmente, el avance de la tecnología hace que tengamos cámaras que nos permiten aumentar el ISO obteniendo cada vez menos ruido. En general, en el caso de las compactas digitales, no es muy aconsejable aumentar por encima del ISO200…sin embargo, en el caso de las reflex digitales (canon 10D por ejemplo), podremos obtener imágenes realmente “casi limpias de ruido” usando ISO’s elevados, por ejemplo disparando a ISO800.
3. Balance de Blancos:
Lo primero de todo, hay que precisar que el control de “balance de blancos” es algo que solo existe en las cámaras digitales, ya que en las analógicas, el control de balance de blancos se realiza mediante la utilización de filtros de corrección de color o usando películas calibradas para una determinada temperatura de color. La luz que entra por el diafragma y excita el CCD o película, no es siempre la misma, puede ser natural o artificial, y dentro de estas, las hay de muy distintos tipos atendiendo a una serie de características diferenciadoras. Una de ellas es precisamente la temperatura del color, que expresa la dominante de color de una fuente de luz determinada, que varía según la distribución espectral de la energía. Una cámara, no tiene la posibilidad de procesar la luz como lo hace el cerebro humano, ya que esta calibrada de forma que el CCD “identifique” como luz blanca, una luz con una determinada temperatura de color: la luz del sol. Por tanto, la cámara solo es capaz de distinguir este color, y el resto la genera a partir de este. Si disparamos en una habitación iluminada por una bombilla o fluorescente, la luz no se identificará como blanca, debido a la variación existente en la temperatura de color entre esta y la luz solar: - Se reproducirá en el CCD con la dominante de color propia de la fuente debido a una desviación en la citada temperatura. Para corregir este problema, las cámaras digitales disponen del control de balance de blancos, que te permiten ajustar este al tipo de luz que exista en la escena en el momento de realizar la fotografía: - Tungsteno, luz de día, fluorescente, automático, manual…. En general, el uso del modo automático, AWB (siglas de Automatic White Balance), soluciona de una forma bastante satisfactoria este problema de temperatura de color de la luz y su dominante de color….También es interesante usar los modos prefijados anteriormente comentados, para adecuarnos al tipo de luz de la escena Por ultimo tenemos el modo manual, que nos permite “decir a la cámara” cual es el color que tiene que coger como blanco para generar el resto de tonalidades. Para ello, se suele usar una cartulina blanca (realmente es un cartulina que refleja un 18% de la luz, un gris intermedio), encuadrando sobre ella y obteniendo la temperatura del color de la luz existente en la escena. Como podréis imaginar, esto abre una nueva puerta a nuestra intencionalidad artística a la hora de capturar un momento, ya que jugando con el balance de blancos, y seleccionando un color como color blanco de referencia, que no sea blanco real por ejemplo, conseguiremos fotos muy distintas entre si, y conseguiremos darle a la imagen una temperatura de color a nuestro gusto: -Podremos recrear ambientes más fríos, mas calidos, mas reales…. ¡es cuestión de probar y probar!
4. Compensación de la Exposición (EV):
EV son las siglas de Exposure Value (Valor de Exposición). Como comenté anteriormente, la exposición es la relación entre la abertura de diafragma y la velocidad de obturación que el fotómetro interpreta como buena para una situación de luz determinada en una escena. Esto quiere decir, que esta relación que nos da el fotómetro, no tiene porque ser la mejor en cada caso, ni la correcta....de ahí que se nos ofrezca la posibilidad de modificarla à compensarla. Por tanto, y completando la explicación que empecé en el apartado de velocidad de obturación y abertura de diafragma, los valores EV no son mas que un conjunto de combinaciones entre estos dos parámetros, completamente equivalentes entre si (en cuanto a su relación), ya que determinan que el CCD o película reciben siempre la misma cantidad de luz en todos los valores posibles.
A lo practico:
- Variando el EV hacia arriba en un punto por ejemplo (+1), sobreexponemos sobre la exposición anterior (ya sea la que nos da el fotómetro de forma automática, o la que seleccionemos nosotros de forma manual), aumentando la luz que recibe el CCd o pelicula. Evidentemente, lo que hace esta compensación es modificar la velocidad de obturación (hacerla mas lenta) y/o la abertura de diafragma (abrirlo). Que haga una cosa u otra depende del modo de funcionamiento seleccionado:
- Si trabajamos en prioridad de velocidad, la compensación EV aumentara la abertura de diafragma
- Si trabajamos en prioridad de abertura, la compensación EV aumentara el tiempo de exposición
- Si trabajamos en modo manual, normalmente se reducirá la velocidad de obturación hasta un umbral, a partir del cual se aumentara la abertura del diafragma, aunque todo esto que cuento, es muy relativo porque depende de cada fabricante de cámaras.
Variando el EV hacia abajo en un punto por ejemplo, subexpondremos la exposición anterior, modificando la velocidad de obturación y/o la abertura del diafragma en el sentido inverso al comentado anteriormente.
Como regla orientativa, y nunca absoluta, veamos dos ejemplos de utilización de la compensación EV:
- En las escenas con mucha luz reflejada, por ejemplo un paisaje nevado, una playa, una escena con muchos objetos blancos etc, deberemos aumentar el EV para obtener la nieve con un color blanco. Esto que en principio podría parecer una contradicción, no lo es debido al funcionamiento del fotómetro: - Este buscara que el blanco de la nieve salga como el gris (18 % de luz reflejada) - anteriormente comentado en el balance de blancos -, para no quemarlo, debido a que refleja mucha luz.. Por tanto, para devolver “su color” blanco a la nieve, tendré que sobreexponerla
- Es las escenas con poca luz reflejada, por ejemplo un cuarto sin luz, con objetos negros, el fotómetro me dará un valor de EV para, que al igual que en el caso anterior, estos objetos negros sean grises y no se subexpongan, por lo que tendré que subexponer para obtener su colores negros respectivos
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